Imagínense un guión de película que tuviese lugar en una ciudad cualquiera y como protagonista a un delincuente común, de aspecto inofensivo pero vengativo, ignorante cual malvado, que arrasa todo cuanto deja a su paso sin importarle el número de damnificados, con tintes de visionario que le hacen no estar en la realidad. Imagínense además, que el sujeto está identificado por la policía pero no pueden detenerle porque una parte de la población le protege y le encubre con coartadas. Imagínense que ésto se prolonga durante varios años hasta que por fin la población cansada , incluyendo muchos de sus antiguos partidarios, se une en mayoría para ponerle fuera de circulación. Imagínense..... que el sujeto no es detenido ni juzgado, antes bien se le nombra miembro de honor de la Corporación Local con un sueldo al cambio de hoy de aprox. 80.000 Euros y además de forma vitalicia.
Bien , sobre lo que quería incidir es en la reciente toma de posesión de Zapatero como nuevo miembro del Consejo de Estado de nuestro país. Pobre país, pobre Consejo. ¡¡ Marchando otra de gambas !!
La economía puede ser todo lo complicado que queramos hacerlo. El día a día nos da ejemplos de cómo interpretarla
Páginas
lunes, 13 de febrero de 2012
domingo, 12 de febrero de 2012
¡El paquete es el que nos han metido a usted y a mi!
La izquierda pasó la mayor parte del siglo pasado anunciando el inminente “final del capitalismo”. Y parece que, con la inestimable ayuda de la derecha, lo están consiguiendo. Al menos eso es lo que se desprende del último Foro Económico Mundial celebrado en Davos el pasado mes, en el que se ha vuelto a hablar de introducir mudanzas profundas en el sistema capitalista. Los mismos “señores del Universo” que han llevado a la economía al borde del colapso, sino al colapso mismo, quieren ahora que el capitalismo vuelva a ser percibido como un sistema que produce riqueza y bienestar en lugar del injusto y egoísta que genera ganancia fácil, aumenta la desigualdad y se aprovecha de los más pobres para favorecer a los más ricos.
Poco importa que quien participa en los Foros sea un presidente demócrata o republicano en los USA, un conservador o socialdemócrata en Alemania, o un socialista o neogaullista en Francia. Los socialistas, y sus aliados los conservadores, se encuentran en todos los partidos, como nos advirtió Hayek. Y como si la cosa no fuera con ellos porque acabaran de llegar el otro día, se ponen de perfil y dicen que tienen la receta para reflotar el sistema.
Es como si, una hipótesis, Rubalcaba echara la culpa del caos en el que se encuentra España a Zapatero argumentando, además, que él acaba de llegar y sabe las reformas que deben ser implementadas para que el socialismo vuelva a dar los frutos que ya dio en el pasado. ¿cabría mayor hipocresía?.
Pues si, la de los 20 Hombres G, que se gastan millones en organizar Cumbres, Foros, Reuniones y lo que les pongan por delante … total, no lo pagan ellos.
Sin dejar esta Ópera, ¿alguien se cree de verdad que dando otros 130 mil millones de euros a Grecia se resuelve la caótica situación fiscal de los helenos?. Se les ha pedido que firmen una serie de compromisos y los griegos, para hacerse mas creíbles, están ahí, regateando. Pero, al final, les firmarán lo que pidan. Si fuera necesario las obras completas de Platón, Aristóteles y hasta las de Sócrates, que nunca escribió nada … Pero si ya falsearon sus cuentas durante años, ¿por qué no las del viejo maestro de filósofos?.
El actual paquete es el segundo de una serie que no acaba aquí, ya lo verán. Los dos juntos hacen un total de 240 mil millones de euros ¡se dice pronto!. El paquete, “incluye” además una condonación de otros 100 mil millones por parte de la banca acreedora.
Pues verán como salen las cuentas: Grecia se compromete a hacer una serie de reformas (reducir 20% los salarios de los funcionarios públicos y otras) que generarán un ahorro de 3.300 millones de euros en el 2012. Por otro lado, Grecia tiene que hacer frente a un pago de 14 mil millones en junio. En 2013 serán 10 mil millones. ¿Cuántos años de ahorrar 3.300 millones tendrán que pasar antes de que comenzar a devolver el principal de los préstamos que ahora les estamos haciendo?. Y digo yo, si el interés de Alemania y Francia era salvar a sus bancos de la debacle griega, ¿por qué no los capitalizan directamente y no a través de los helenos, donde se van a “perder” unos cuantos miles millones antes de llegar a sus destinatarios?. Les damos mil para que paguen cien, ¡genial!
Y todo ello para que en el año 2020 la deuda respecto al PIB sea del 120% y no del 160% actual. Mientras tanto, el ratio de endeudamiento en la normativa europea está en el 60% … ¿o es que ya nos están preparando para que todos los países de la Unión puedan endeudarse hasta ese porcentaje en 2020?. ¡Ufffff ….!
Y mientras tanto, 20 señores principales se reúnen en Suiza para proclamar que los emergentes van a salvar a los veteranos y les dan consejos de cómo conducir sus economías e incluso discuten y cuestionan la eficacia de la democracia … si, si, China y Rusia cuestionando al validez de la democracia, ¡el mundo al revés!. Creo que no tardaremos en familiarizarnos con el nuevo mantra socialista: el capitalismo de Estado, como alternativa al capitalismo salvaje del mercado. ¿No funciona fenomenalmente en China?.
¡Ese es el camino, señores!
P.S. Por cierto, ¿cuanto valdría el Partenón?. No sé, la última vez que lo vi estaba hecho polvo
jueves, 9 de febrero de 2012
La desigualdad y el peligro de la desconfianza
Cada vez es mayor la brecha en el nivel de los ingresos entre ricos y pobres. El típico tópico de que los ricos son cada vez son mas ricos y los pobres cada vez más pobres, es verdad. La desigualdad económica, en términos relativos, no ha hecho más que crecer en las últimas décadas, a pesar de que tanto la esperanza de vida como la capacidad de consumo de los mas pobres han mejorado notablemente en términos absolutos.
Dice Charles Green en un artículo en Forbes que no puede existir
confianza en las empresas con el actual nivel de desigualdad de rentas. Y que
el problema no es tanto la pobreza absoluta de su país (un pobre estadounidense
es casi rico comparado con un pobre haitiano) sino la que es consecuencia de la
estratificación social. Ese es el motivo, según Green, de que las caracteristicas en las que se basan nuestras sociedades y economías occidentales, tales como la meritocracia, el espíritu de superación, el esfuerzo, la sana competencia para ofrecer mejores productos y servicios a la sociedad, han dejado de ser valores a imitar.
Cuando uno es pobre y cuenta con pocas esperanzas de progresar en la escala social para mejorar su vida, es muy posible que se vuelva un desconfiado. Lo más probable es que sea, ademñas, un resentido, suspicaz, escéptico y poco amigo de cumplir las leyes.
Hoy, de una forma un tanto abstracta, se desconfía de los “mercados”, olvidando que los mercados no son otra cosa que miles de personas tomando cientos de decisiones diariamente que, en muchos casos, lo hacen condicionados por la emoción del miedo, que es la desconfianza mas importante.
La desconfianza surge cuando existe una alta probabilidad de que nuestro interlocutor descumpla las reglas o acuerdos pactados en una interacción. Nos volvemos así mas precavidos siguiendo las pautas de la teoría de la elección racional.
Muchas empresas no invierten lo suficiente en prestigio y credibilidad y son percibidas como menos confiables.
En nuestra vida cotidiana, desconfiamos de los que no tienen buenas intenciones, de los que ya nos fueron desleales. Desconfiamos también cuando sentimos que no podemos expresar con libertad ciertas demandas, críticas o sugestiones porque podemos ser objeto de represalias ante las que no tenemos la posibilidad de defendernos. También desconfiamos de los desconfiados y de ahí el carácter expansivo de la desconfianza. Al igual que esta, la confianza también se realimenta a sí misma pues cuanto más se confía más se coopera y cuanto más se coopera, mas se confía.
“El descontento es una variante de la tristeza que conduce a la frustración y esta a la desesperanza, lo que suele derivar en pédida de la autoestima o ira anti-social. Tanto el deprimido como el agresivo padecen trastornos psicológicos de desconfianza. Los descontentos mas calculadores optan por adptarse al medio a través del cinismo desconfiado o la astucia oportunista.
Estos cuatro arquetipos (depresión, agresividad, hipocresía y ventajismo) están
cada vez más extendidos en las sociedades modernas e inducen a la toma de posturas
fatalistas y a desconfiar compulsivamente.
Por otro lado, el fatalismo y la desconfianza crónica que aparecen cuando se asume una desigualdad irremediable, activan dos emociones anti-sociales que vuelven a realimentar la desconfianza. Son estas la envidia y el odio. Adam Smith lo expresó en La Riqueza de las Naciones: “La opulencia de los ricos excita la indignación de los pobres quienes, forzados por la necesidad y alimentados por la envidia, tienden a invadir sus posesiones… En todo momento le asedian enemigos desconocidos a quienes jamás provocó pero a quienes no puede aplacar”.
La osificación social, es decir, el esfuerzo sin resultado, puede debersde a que existen fuertes barreras a la mejora de condiciones de la mayoria creadas por grupos de presión, de casta y privilegios, que dan lugar a opacidad, amiguismo y corrupción.
Esta desconfianza creciente refuerza el papel compensador del Estado, qur pretende promover la confianza de manera artificial a fin de evitar la ruptura del orden social.
El problema de la desconfianza es que la gente se ve abocada a desconfiar y seguir desconfiando generando un sentimiento de que lo más prudente es permanecer en la trampa de la no-cooperación”.
Dice Charles Green en un artículo en Forbes que no puede existir
confianza en las empresas con el actual nivel de desigualdad de rentas. Y que
el problema no es tanto la pobreza absoluta de su país (un pobre estadounidense
es casi rico comparado con un pobre haitiano) sino la que es consecuencia de la
estratificación social. Ese es el motivo, según Green, de que las caracteristicas en las que se basan nuestras sociedades y economías occidentales, tales como la meritocracia, el espíritu de superación, el esfuerzo, la sana competencia para ofrecer mejores productos y servicios a la sociedad, han dejado de ser valores a imitar.
Cuando uno es pobre y cuenta con pocas esperanzas de progresar en la escala social para mejorar su vida, es muy posible que se vuelva un desconfiado. Lo más probable es que sea, ademñas, un resentido, suspicaz, escéptico y poco amigo de cumplir las leyes.
Hoy, de una forma un tanto abstracta, se desconfía de los “mercados”, olvidando que los mercados no son otra cosa que miles de personas tomando cientos de decisiones diariamente que, en muchos casos, lo hacen condicionados por la emoción del miedo, que es la desconfianza mas importante.
La desconfianza surge cuando existe una alta probabilidad de que nuestro interlocutor descumpla las reglas o acuerdos pactados en una interacción. Nos volvemos así mas precavidos siguiendo las pautas de la teoría de la elección racional.
Muchas empresas no invierten lo suficiente en prestigio y credibilidad y son percibidas como menos confiables.
En nuestra vida cotidiana, desconfiamos de los que no tienen buenas intenciones, de los que ya nos fueron desleales. Desconfiamos también cuando sentimos que no podemos expresar con libertad ciertas demandas, críticas o sugestiones porque podemos ser objeto de represalias ante las que no tenemos la posibilidad de defendernos. También desconfiamos de los desconfiados y de ahí el carácter expansivo de la desconfianza. Al igual que esta, la confianza también se realimenta a sí misma pues cuanto más se confía más se coopera y cuanto más se coopera, mas se confía.
“El descontento es una variante de la tristeza que conduce a la frustración y esta a la desesperanza, lo que suele derivar en pédida de la autoestima o ira anti-social. Tanto el deprimido como el agresivo padecen trastornos psicológicos de desconfianza. Los descontentos mas calculadores optan por adptarse al medio a través del cinismo desconfiado o la astucia oportunista.
Estos cuatro arquetipos (depresión, agresividad, hipocresía y ventajismo) están
cada vez más extendidos en las sociedades modernas e inducen a la toma de posturas
fatalistas y a desconfiar compulsivamente.
Por otro lado, el fatalismo y la desconfianza crónica que aparecen cuando se asume una desigualdad irremediable, activan dos emociones anti-sociales que vuelven a realimentar la desconfianza. Son estas la envidia y el odio. Adam Smith lo expresó en La Riqueza de las Naciones: “La opulencia de los ricos excita la indignación de los pobres quienes, forzados por la necesidad y alimentados por la envidia, tienden a invadir sus posesiones… En todo momento le asedian enemigos desconocidos a quienes jamás provocó pero a quienes no puede aplacar”.
La osificación social, es decir, el esfuerzo sin resultado, puede debersde a que existen fuertes barreras a la mejora de condiciones de la mayoria creadas por grupos de presión, de casta y privilegios, que dan lugar a opacidad, amiguismo y corrupción.
Esta desconfianza creciente refuerza el papel compensador del Estado, qur pretende promover la confianza de manera artificial a fin de evitar la ruptura del orden social.
El problema de la desconfianza es que la gente se ve abocada a desconfiar y seguir desconfiando generando un sentimiento de que lo más prudente es permanecer en la trampa de la no-cooperación”.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Por la Ribera
Tengo una pequeña debilidad que cada vez va a más, no es otra que los vinos, un mundo que en la actualidad está muy en boga, ya que todo el mundo se ha convertido en un sumiller en potencia.
Yo, en este aspecto, soy bastante humilde, y no puede ser de otra manera ya que ni por la plata ni por conocimientos, puedo aspirar a probar muchos de los caldos que me gustaría y que siempre estarán en una lista mental a la espera de ganar el Euromillón.
En cualquier restaurante o local de tapeo, se pueden escuchar conversaciones acerca de los taninos, la longitud del sabor o los matices a roble y frutos del bosque, todos ellos acompañados de aseveraciones acerca de esos detalles y datos de una u otra nueva bodega que hemos descubierto.
Por supuesto, que más de la mitad de esos expertos, fallarían en una cata donde se sirviesen los mejores vinos, mezclados con vinos medios e incluso mediocres, de precios tan sumamente dispares que cuesta entender tales diferencias en una bebida, pero es un fallo común que lógicamente se comprende, ya que es un mundo complejo y extenso.
A mí, personalmente me encanta no solo beberlos, sino la ceremonia de decantar el vino, el abrir una botella y oler su interior en espera del exquisito sabor que llenará mi paladar, poder compartir esa experiencia con tus amigos, tu mujer o tu prima la del pueblo y poder repetir la presentación de dos novios que serán por siempre el matrimonio perfecto, un buen tinto y el jamón.
Ya sabéis...me gustan las mujeres, me gusta el vino, y si tengo que olvidarlas bebo y olvido.
Yo, en este aspecto, soy bastante humilde, y no puede ser de otra manera ya que ni por la plata ni por conocimientos, puedo aspirar a probar muchos de los caldos que me gustaría y que siempre estarán en una lista mental a la espera de ganar el Euromillón.
En cualquier restaurante o local de tapeo, se pueden escuchar conversaciones acerca de los taninos, la longitud del sabor o los matices a roble y frutos del bosque, todos ellos acompañados de aseveraciones acerca de esos detalles y datos de una u otra nueva bodega que hemos descubierto.
Por supuesto, que más de la mitad de esos expertos, fallarían en una cata donde se sirviesen los mejores vinos, mezclados con vinos medios e incluso mediocres, de precios tan sumamente dispares que cuesta entender tales diferencias en una bebida, pero es un fallo común que lógicamente se comprende, ya que es un mundo complejo y extenso.
A mí, personalmente me encanta no solo beberlos, sino la ceremonia de decantar el vino, el abrir una botella y oler su interior en espera del exquisito sabor que llenará mi paladar, poder compartir esa experiencia con tus amigos, tu mujer o tu prima la del pueblo y poder repetir la presentación de dos novios que serán por siempre el matrimonio perfecto, un buen tinto y el jamón.
Ya sabéis...me gustan las mujeres, me gusta el vino, y si tengo que olvidarlas bebo y olvido.
Arte abstracto o simple abstracción.
Se me antoja difícil definir el arte, puede haber tantas definiciones como personas, pero sí que guardo para mí unos postulados que conforman ese concepto: arte como cualidad sólo al alcance de unos pocos cuyo quehacer es admirando comunmente por el resto y además es capaz de emocionar. Con ésto, me guío y me basto para mi modesto entender.
Hace años asistí a una exposición de Tapies, en el Reina Sofia. Allí mis cánones del arte se quedaron colgados en el ropero del museo: ni aquellas obras me inspiraron una cualidad excepcional, ni las vi sólo al alcance de un privilegiado (sin ser osado , algunas creo que podría hacerlas hasta yo ayudado de mi hija) y por supuesto que no me emocionaron salvo para sentir cierta rabia contenida porque aquello fuese considerado arte. No he compartido estas impresiones más allá de mi entorno pues fácilmente sería considerado un retrógrado, pero con motivo de su muerte y con el mayor respeto a su persona, debo confesar que no es mi concepto de arte ni de lejos aunque ahora muchos (no sé cuantos exactamente ) le alaben y definan como poeta de la pintura, mentor de la naturaleza traída al lienzo etc etc donde yo no veo más que rallajos, trapos viejos pegados, o tierra esparcida entre grumos de óleo.
Hay veces que por diversas razones (históricas, de oportunidad, mediáticas) el concepto engancha al personaje y el personaje a su obra , resultando luego que la obra y el personaje acaban transcendiendo el concepto......me explico: dadas las circunstancias Tapies podría realizar en estos tiempos cualquier composición que sería considerada obra de arte por algunos cuantos, posiblemente muchos. Que no yo.
Hace años asistí a una exposición de Tapies, en el Reina Sofia. Allí mis cánones del arte se quedaron colgados en el ropero del museo: ni aquellas obras me inspiraron una cualidad excepcional, ni las vi sólo al alcance de un privilegiado (sin ser osado , algunas creo que podría hacerlas hasta yo ayudado de mi hija) y por supuesto que no me emocionaron salvo para sentir cierta rabia contenida porque aquello fuese considerado arte. No he compartido estas impresiones más allá de mi entorno pues fácilmente sería considerado un retrógrado, pero con motivo de su muerte y con el mayor respeto a su persona, debo confesar que no es mi concepto de arte ni de lejos aunque ahora muchos (no sé cuantos exactamente ) le alaben y definan como poeta de la pintura, mentor de la naturaleza traída al lienzo etc etc donde yo no veo más que rallajos, trapos viejos pegados, o tierra esparcida entre grumos de óleo.
Hay veces que por diversas razones (históricas, de oportunidad, mediáticas) el concepto engancha al personaje y el personaje a su obra , resultando luego que la obra y el personaje acaban transcendiendo el concepto......me explico: dadas las circunstancias Tapies podría realizar en estos tiempos cualquier composición que sería considerada obra de arte por algunos cuantos, posiblemente muchos. Que no yo.
sábado, 4 de febrero de 2012
La zapateira brasileña o la hipocresia como fundamento de la política
La presidenta de Brasil acaba de finalizar su primer viaje a Cuba justo un año después de ser elegida. Muchas cosas han ocurrido en Brasil en estos doce meses, pero poco parece haber cambiado en su política exterior, al menos en lo referente a la isla caribeña.
Dilma ha intentado relativizar los crímenes de estado en Cuba al compararlos con los condenables, pero incomparables, actos contra los derechos humanos cometidos en Estados Unidos e incluso en Brasil. Es un argumento falaz. Querer comparar los regímenes políticos de uno y otros países, es decir dictadura y democracia, en una trampa y ella lo sabe. Si no fuera por la admiración añeja y obsoleta hacia el justiciero caribeño de ancestros gallegos que aún despierta respeto y candor entre la izquierda progresista, nos sería lícito pensar que nos encontramos ante otro(a) personaje bananero, tipo Chavez, Correa, Morales y Ortega.
La sintonía de los petistas brasileños, once años ya en el poder y lo que te rondaré morena pues la oposición simplemente no existe, con los Castro viene de lejos.
La primera visita que Lula hizo a Cuba como presidente hace diez años, coincidió con la crisis en la que algunos disidentes intentaron huir de la isla y fueron fusilados. Lula consiguió irritar al viejo dictador cuando sacó el tema, quien le cobró entonces una actuación mas firme en la reforma agraria a favor del Movimiento Sin Tierra (MST). Desde entonces, Lula y los suyos comprendieron que no deben hacer críticas públicas al gobierno cubano. Tal es así, que un embajador brasileño en Cuba dijo posteriormente que no se sentía bien al criticar al gobierno cubano, pues eran como su “familia” (léase en italiano con acento del sur y quedará mas real). Para el PT (Partido de los Trabajadores, en el poder), es más eficiente tratar estos asuntos delicados discretamente
En otra visita posterior a la hacienda de los Castro, Lula tuvo mala suerte de nuevo: el mismo día de su llegada moría, prisionero y en huelga de hambre durante 85 dias, Orlando Zapata. Lula posó sonriente junto a Fidel y Raúl Castro y declaró que “tenemos que tener respeto de la justicia y del gobierno cuando se encarcela a alguien por violar la legislación de Cuba, de la misma manera que me gustaría se respetara la de Brasil”. Lula llegó a comparar a los presos políticos cubanos con los delincuentes comunes de São Paolo. De nuevo, la confusión intencionada entre las leyes de una dictadura y las de una democracia.
¿Saben qué país fue el primero que visitó Lula tras abandonar al presidencia?., ¡exacto!. ¿Qué tendrá este buen señor con (o en) la isla?
En esta burda historia, la diplomacia brasileña ha protagonizado hechos vergonzosos como la entrega al gobierno cubano de dos pugilistas cubanos, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara que habían huido de la concentración durante los Juegos Pan-Americanos en Rio de Janeiro en 2007 y que pretendían asilo político en Brasil. Meses después, desmintiendo al gobierno brasileño que dijo que los cubanos pidieron volver a su país, Erislandy Lara llegó a Hamburgo después de huir en una lancha de Cuba a Méjico. En 2009, Rigondeaux acabó huyendo a Miami.
Dilma repite los mismos errores que Lula, que no en vano fue su mentor e inventor. La que fue guerrillera torturada durante el régimen militar en Brasil, ha declarado siempre su “compromiso histórico” con aquellos que fueron o están en la condición de presos políticos. Para ella, que no se ha dignado reunirse con ninguno de ellos, los presos cubanos son presos comunes.
A pesar de que tan solo doce dias antes de su llegada a la isla otro disidente político, en esta ocasión Wilman Villar Mendoza, había muerto en otra huelga de hambre, Dilma prefirió criticar a los americanos por la, en verdad vergonzosa e inhumana, prisión de Guantánamo, en vez de condenar el más cercano crimen de estado cubano.
Cuando se trata de “compañeros de lucha”, la izquierda cavernícola, representada por los susodichos Chavez, Correa, Evo, Ortega y la vegetariana, representada por Lula-Dilma, Cristina Kitchner y Ollanta Humala, en afortunada metáfora de Apuleyo, Vargas Llosa y Montaner, no presentan fisuras: su tendencia al rojizo les confiere una unicidad devota.
Aunque no siempre el pedrigree es el argumento. En el caso de este viaje da Dilma, la tolerancia para con los Castro tiene otra razón más prosaica: la multinacional brasileña Odebrecht ha firmado un acuerdo con el gobierno cubano para gestionar una fábrica de azúcar en Cienfuegos. Además, la misma multinacional está construyendo la ampliación del puerto de Mariel, la mayor obra actual en la isla que está siendo financiado en un 80% por el gobierno brasileño.
Los flirteos brasileños me recuerdan demasiado a los zapateriles, por suerte ya casi olvidados.
Dilma ha intentado relativizar los crímenes de estado en Cuba al compararlos con los condenables, pero incomparables, actos contra los derechos humanos cometidos en Estados Unidos e incluso en Brasil. Es un argumento falaz. Querer comparar los regímenes políticos de uno y otros países, es decir dictadura y democracia, en una trampa y ella lo sabe. Si no fuera por la admiración añeja y obsoleta hacia el justiciero caribeño de ancestros gallegos que aún despierta respeto y candor entre la izquierda progresista, nos sería lícito pensar que nos encontramos ante otro(a) personaje bananero, tipo Chavez, Correa, Morales y Ortega.
La sintonía de los petistas brasileños, once años ya en el poder y lo que te rondaré morena pues la oposición simplemente no existe, con los Castro viene de lejos.
La primera visita que Lula hizo a Cuba como presidente hace diez años, coincidió con la crisis en la que algunos disidentes intentaron huir de la isla y fueron fusilados. Lula consiguió irritar al viejo dictador cuando sacó el tema, quien le cobró entonces una actuación mas firme en la reforma agraria a favor del Movimiento Sin Tierra (MST). Desde entonces, Lula y los suyos comprendieron que no deben hacer críticas públicas al gobierno cubano. Tal es así, que un embajador brasileño en Cuba dijo posteriormente que no se sentía bien al criticar al gobierno cubano, pues eran como su “familia” (léase en italiano con acento del sur y quedará mas real). Para el PT (Partido de los Trabajadores, en el poder), es más eficiente tratar estos asuntos delicados discretamente
En otra visita posterior a la hacienda de los Castro, Lula tuvo mala suerte de nuevo: el mismo día de su llegada moría, prisionero y en huelga de hambre durante 85 dias, Orlando Zapata. Lula posó sonriente junto a Fidel y Raúl Castro y declaró que “tenemos que tener respeto de la justicia y del gobierno cuando se encarcela a alguien por violar la legislación de Cuba, de la misma manera que me gustaría se respetara la de Brasil”. Lula llegó a comparar a los presos políticos cubanos con los delincuentes comunes de São Paolo. De nuevo, la confusión intencionada entre las leyes de una dictadura y las de una democracia.
¿Saben qué país fue el primero que visitó Lula tras abandonar al presidencia?., ¡exacto!. ¿Qué tendrá este buen señor con (o en) la isla?
En esta burda historia, la diplomacia brasileña ha protagonizado hechos vergonzosos como la entrega al gobierno cubano de dos pugilistas cubanos, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara que habían huido de la concentración durante los Juegos Pan-Americanos en Rio de Janeiro en 2007 y que pretendían asilo político en Brasil. Meses después, desmintiendo al gobierno brasileño que dijo que los cubanos pidieron volver a su país, Erislandy Lara llegó a Hamburgo después de huir en una lancha de Cuba a Méjico. En 2009, Rigondeaux acabó huyendo a Miami.
Dilma repite los mismos errores que Lula, que no en vano fue su mentor e inventor. La que fue guerrillera torturada durante el régimen militar en Brasil, ha declarado siempre su “compromiso histórico” con aquellos que fueron o están en la condición de presos políticos. Para ella, que no se ha dignado reunirse con ninguno de ellos, los presos cubanos son presos comunes.
A pesar de que tan solo doce dias antes de su llegada a la isla otro disidente político, en esta ocasión Wilman Villar Mendoza, había muerto en otra huelga de hambre, Dilma prefirió criticar a los americanos por la, en verdad vergonzosa e inhumana, prisión de Guantánamo, en vez de condenar el más cercano crimen de estado cubano.
Cuando se trata de “compañeros de lucha”, la izquierda cavernícola, representada por los susodichos Chavez, Correa, Evo, Ortega y la vegetariana, representada por Lula-Dilma, Cristina Kitchner y Ollanta Humala, en afortunada metáfora de Apuleyo, Vargas Llosa y Montaner, no presentan fisuras: su tendencia al rojizo les confiere una unicidad devota.
Aunque no siempre el pedrigree es el argumento. En el caso de este viaje da Dilma, la tolerancia para con los Castro tiene otra razón más prosaica: la multinacional brasileña Odebrecht ha firmado un acuerdo con el gobierno cubano para gestionar una fábrica de azúcar en Cienfuegos. Además, la misma multinacional está construyendo la ampliación del puerto de Mariel, la mayor obra actual en la isla que está siendo financiado en un 80% por el gobierno brasileño.
Los flirteos brasileños me recuerdan demasiado a los zapateriles, por suerte ya casi olvidados.
jueves, 2 de febrero de 2012
Lo que se dice, lo que se piensa.
Decía el sabio: ¿ Puede un hombre decir cuanto siente, no le tacharán de loco?
Viene esto a colación de lo sucedido en los últimos días en que le han pillado a Rajoy con el micro abierto, quiero decir, que le han pillado soltando alguna frase creyendo que hablaba en privado cuando un micro indiscreto pasaba por allí. Ayer fue eso de " vivo en un lío" , que no es el título de una canción sino lo que le dijo a Artur Mas en la reunión que mantuvieron en Moncloa; el otro día en la cumbre UE a otros colegas "espero una huelga muy dura" , y antaño con motivo de una desfile de las Fuerzas Armadas al que debí asistir exclamó " vaya coñazo". Pero no es el único, también Esperanza Aguierre llamó hijo de p... a un contricante político pensado que no era oida, o el propio Zapatero en visperas de las elecciones 2008 en la famosa entrevista con Gabilondo: " hay que crear tensión en la calle". Y vaya que la creó. Hay muchos más casos.
Todo ello me lleva a pensar de nuestros políticos que una cosa es lo que dicen y otra lo que piensan. O mejor , que no siempre lo que nos dicen es lo mismo que piensan. Por eso muchas veces hacen cosas distintas a las que nos dicen pero seguramente no distintas a lo que pensaban cuando las dijeron (vease subida impuestos Rajoy, lástima micro abierto...) . De todos modos ese ámbito privado del pensar y del hacer es un espacio irreductible y necesario en cada uno de nosotros que conforma nuestra naturaleza, y es también fruto de las contradicciones entre lo que somos y lo que aparantamos que somos. La diferencia es que en nuestro caso, ciudadanos de a pie, el alcance de esas contradicciones es limitado a nuestro entorno y el de los políticos lo pagamos todos , a veces muy caro.
¿Puede un político decir lo que piensa? Debería.
Viene esto a colación de lo sucedido en los últimos días en que le han pillado a Rajoy con el micro abierto, quiero decir, que le han pillado soltando alguna frase creyendo que hablaba en privado cuando un micro indiscreto pasaba por allí. Ayer fue eso de " vivo en un lío" , que no es el título de una canción sino lo que le dijo a Artur Mas en la reunión que mantuvieron en Moncloa; el otro día en la cumbre UE a otros colegas "espero una huelga muy dura" , y antaño con motivo de una desfile de las Fuerzas Armadas al que debí asistir exclamó " vaya coñazo". Pero no es el único, también Esperanza Aguierre llamó hijo de p... a un contricante político pensado que no era oida, o el propio Zapatero en visperas de las elecciones 2008 en la famosa entrevista con Gabilondo: " hay que crear tensión en la calle". Y vaya que la creó. Hay muchos más casos.
Todo ello me lleva a pensar de nuestros políticos que una cosa es lo que dicen y otra lo que piensan. O mejor , que no siempre lo que nos dicen es lo mismo que piensan. Por eso muchas veces hacen cosas distintas a las que nos dicen pero seguramente no distintas a lo que pensaban cuando las dijeron (vease subida impuestos Rajoy, lástima micro abierto...) . De todos modos ese ámbito privado del pensar y del hacer es un espacio irreductible y necesario en cada uno de nosotros que conforma nuestra naturaleza, y es también fruto de las contradicciones entre lo que somos y lo que aparantamos que somos. La diferencia es que en nuestro caso, ciudadanos de a pie, el alcance de esas contradicciones es limitado a nuestro entorno y el de los políticos lo pagamos todos , a veces muy caro.
¿Puede un político decir lo que piensa? Debería.
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