Cada vez es mayor la brecha en el nivel de los ingresos entre ricos y pobres. El típico tópico de que los ricos son cada vez son mas ricos y los pobres cada vez más pobres, es verdad. La desigualdad económica, en términos relativos, no ha hecho más que crecer en las últimas décadas, a pesar de que tanto la esperanza de vida como la capacidad de consumo de los mas pobres han mejorado notablemente en términos absolutos.
Dice Charles Green en un artículo en Forbes que no puede existir
confianza en las empresas con el actual nivel de desigualdad de rentas. Y que
el problema no es tanto la pobreza absoluta de su país (un pobre estadounidense
es casi rico comparado con un pobre haitiano) sino la que es consecuencia de la
estratificación social. Ese es el motivo, según Green, de que las caracteristicas en las que se basan nuestras sociedades y economías occidentales, tales como la meritocracia, el espíritu de superación, el esfuerzo, la sana competencia para ofrecer mejores productos y servicios a la sociedad, han dejado de ser valores a imitar.
Cuando uno es pobre y cuenta con pocas esperanzas de progresar en la escala social para mejorar su vida, es muy posible que se vuelva un desconfiado. Lo más probable es que sea, ademñas, un resentido, suspicaz, escéptico y poco amigo de cumplir las leyes.
Hoy, de una forma un tanto abstracta, se desconfía de los “mercados”, olvidando que los mercados no son otra cosa que miles de personas tomando cientos de decisiones diariamente que, en muchos casos, lo hacen condicionados por la emoción del miedo, que es la desconfianza mas importante.
La desconfianza surge cuando existe una alta probabilidad de que nuestro interlocutor descumpla las reglas o acuerdos pactados en una interacción. Nos volvemos así mas precavidos siguiendo las pautas de la teoría de la elección racional.
Muchas empresas no invierten lo suficiente en prestigio y credibilidad y son percibidas como menos confiables.
En nuestra vida cotidiana, desconfiamos de los que no tienen buenas intenciones, de los que ya nos fueron desleales. Desconfiamos también cuando sentimos que no podemos expresar con libertad ciertas demandas, críticas o sugestiones porque podemos ser objeto de represalias ante las que no tenemos la posibilidad de defendernos. También desconfiamos de los desconfiados y de ahí el carácter expansivo de la desconfianza. Al igual que esta, la confianza también se realimenta a sí misma pues cuanto más se confía más se coopera y cuanto más se coopera, mas se confía.
“El descontento es una variante de la tristeza que conduce a la frustración y esta a la desesperanza, lo que suele derivar en pédida de la autoestima o ira anti-social. Tanto el deprimido como el agresivo padecen trastornos psicológicos de desconfianza. Los descontentos mas calculadores optan por adptarse al medio a través del cinismo desconfiado o la astucia oportunista.
Estos cuatro arquetipos (depresión, agresividad, hipocresía y ventajismo) están
cada vez más extendidos en las sociedades modernas e inducen a la toma de posturas
fatalistas y a desconfiar compulsivamente.
Por otro lado, el fatalismo y la desconfianza crónica que aparecen cuando se asume una desigualdad irremediable, activan dos emociones anti-sociales que vuelven a realimentar la desconfianza. Son estas la envidia y el odio. Adam Smith lo expresó en La Riqueza de las Naciones: “La opulencia de los ricos excita la indignación de los pobres quienes, forzados por la necesidad y alimentados por la envidia, tienden a invadir sus posesiones… En todo momento le asedian enemigos desconocidos a quienes jamás provocó pero a quienes no puede aplacar”.
La osificación social, es decir, el esfuerzo sin resultado, puede debersde a que existen fuertes barreras a la mejora de condiciones de la mayoria creadas por grupos de presión, de casta y privilegios, que dan lugar a opacidad, amiguismo y corrupción.
Esta desconfianza creciente refuerza el papel compensador del Estado, qur pretende promover la confianza de manera artificial a fin de evitar la ruptura del orden social.
El problema de la desconfianza es que la gente se ve abocada a desconfiar y seguir desconfiando generando un sentimiento de que lo más prudente es permanecer en la trampa de la no-cooperación”.
La economía puede ser todo lo complicado que queramos hacerlo. El día a día nos da ejemplos de cómo interpretarla
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jueves, 9 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
Por la Ribera
Tengo una pequeña debilidad que cada vez va a más, no es otra que los vinos, un mundo que en la actualidad está muy en boga, ya que todo el mundo se ha convertido en un sumiller en potencia.
Yo, en este aspecto, soy bastante humilde, y no puede ser de otra manera ya que ni por la plata ni por conocimientos, puedo aspirar a probar muchos de los caldos que me gustaría y que siempre estarán en una lista mental a la espera de ganar el Euromillón.
En cualquier restaurante o local de tapeo, se pueden escuchar conversaciones acerca de los taninos, la longitud del sabor o los matices a roble y frutos del bosque, todos ellos acompañados de aseveraciones acerca de esos detalles y datos de una u otra nueva bodega que hemos descubierto.
Por supuesto, que más de la mitad de esos expertos, fallarían en una cata donde se sirviesen los mejores vinos, mezclados con vinos medios e incluso mediocres, de precios tan sumamente dispares que cuesta entender tales diferencias en una bebida, pero es un fallo común que lógicamente se comprende, ya que es un mundo complejo y extenso.
A mí, personalmente me encanta no solo beberlos, sino la ceremonia de decantar el vino, el abrir una botella y oler su interior en espera del exquisito sabor que llenará mi paladar, poder compartir esa experiencia con tus amigos, tu mujer o tu prima la del pueblo y poder repetir la presentación de dos novios que serán por siempre el matrimonio perfecto, un buen tinto y el jamón.
Ya sabéis...me gustan las mujeres, me gusta el vino, y si tengo que olvidarlas bebo y olvido.
Yo, en este aspecto, soy bastante humilde, y no puede ser de otra manera ya que ni por la plata ni por conocimientos, puedo aspirar a probar muchos de los caldos que me gustaría y que siempre estarán en una lista mental a la espera de ganar el Euromillón.
En cualquier restaurante o local de tapeo, se pueden escuchar conversaciones acerca de los taninos, la longitud del sabor o los matices a roble y frutos del bosque, todos ellos acompañados de aseveraciones acerca de esos detalles y datos de una u otra nueva bodega que hemos descubierto.
Por supuesto, que más de la mitad de esos expertos, fallarían en una cata donde se sirviesen los mejores vinos, mezclados con vinos medios e incluso mediocres, de precios tan sumamente dispares que cuesta entender tales diferencias en una bebida, pero es un fallo común que lógicamente se comprende, ya que es un mundo complejo y extenso.
A mí, personalmente me encanta no solo beberlos, sino la ceremonia de decantar el vino, el abrir una botella y oler su interior en espera del exquisito sabor que llenará mi paladar, poder compartir esa experiencia con tus amigos, tu mujer o tu prima la del pueblo y poder repetir la presentación de dos novios que serán por siempre el matrimonio perfecto, un buen tinto y el jamón.
Ya sabéis...me gustan las mujeres, me gusta el vino, y si tengo que olvidarlas bebo y olvido.
Arte abstracto o simple abstracción.
Se me antoja difícil definir el arte, puede haber tantas definiciones como personas, pero sí que guardo para mí unos postulados que conforman ese concepto: arte como cualidad sólo al alcance de unos pocos cuyo quehacer es admirando comunmente por el resto y además es capaz de emocionar. Con ésto, me guío y me basto para mi modesto entender.
Hace años asistí a una exposición de Tapies, en el Reina Sofia. Allí mis cánones del arte se quedaron colgados en el ropero del museo: ni aquellas obras me inspiraron una cualidad excepcional, ni las vi sólo al alcance de un privilegiado (sin ser osado , algunas creo que podría hacerlas hasta yo ayudado de mi hija) y por supuesto que no me emocionaron salvo para sentir cierta rabia contenida porque aquello fuese considerado arte. No he compartido estas impresiones más allá de mi entorno pues fácilmente sería considerado un retrógrado, pero con motivo de su muerte y con el mayor respeto a su persona, debo confesar que no es mi concepto de arte ni de lejos aunque ahora muchos (no sé cuantos exactamente ) le alaben y definan como poeta de la pintura, mentor de la naturaleza traída al lienzo etc etc donde yo no veo más que rallajos, trapos viejos pegados, o tierra esparcida entre grumos de óleo.
Hay veces que por diversas razones (históricas, de oportunidad, mediáticas) el concepto engancha al personaje y el personaje a su obra , resultando luego que la obra y el personaje acaban transcendiendo el concepto......me explico: dadas las circunstancias Tapies podría realizar en estos tiempos cualquier composición que sería considerada obra de arte por algunos cuantos, posiblemente muchos. Que no yo.
Hace años asistí a una exposición de Tapies, en el Reina Sofia. Allí mis cánones del arte se quedaron colgados en el ropero del museo: ni aquellas obras me inspiraron una cualidad excepcional, ni las vi sólo al alcance de un privilegiado (sin ser osado , algunas creo que podría hacerlas hasta yo ayudado de mi hija) y por supuesto que no me emocionaron salvo para sentir cierta rabia contenida porque aquello fuese considerado arte. No he compartido estas impresiones más allá de mi entorno pues fácilmente sería considerado un retrógrado, pero con motivo de su muerte y con el mayor respeto a su persona, debo confesar que no es mi concepto de arte ni de lejos aunque ahora muchos (no sé cuantos exactamente ) le alaben y definan como poeta de la pintura, mentor de la naturaleza traída al lienzo etc etc donde yo no veo más que rallajos, trapos viejos pegados, o tierra esparcida entre grumos de óleo.
Hay veces que por diversas razones (históricas, de oportunidad, mediáticas) el concepto engancha al personaje y el personaje a su obra , resultando luego que la obra y el personaje acaban transcendiendo el concepto......me explico: dadas las circunstancias Tapies podría realizar en estos tiempos cualquier composición que sería considerada obra de arte por algunos cuantos, posiblemente muchos. Que no yo.
sábado, 4 de febrero de 2012
La zapateira brasileña o la hipocresia como fundamento de la política
La presidenta de Brasil acaba de finalizar su primer viaje a Cuba justo un año después de ser elegida. Muchas cosas han ocurrido en Brasil en estos doce meses, pero poco parece haber cambiado en su política exterior, al menos en lo referente a la isla caribeña.
Dilma ha intentado relativizar los crímenes de estado en Cuba al compararlos con los condenables, pero incomparables, actos contra los derechos humanos cometidos en Estados Unidos e incluso en Brasil. Es un argumento falaz. Querer comparar los regímenes políticos de uno y otros países, es decir dictadura y democracia, en una trampa y ella lo sabe. Si no fuera por la admiración añeja y obsoleta hacia el justiciero caribeño de ancestros gallegos que aún despierta respeto y candor entre la izquierda progresista, nos sería lícito pensar que nos encontramos ante otro(a) personaje bananero, tipo Chavez, Correa, Morales y Ortega.
La sintonía de los petistas brasileños, once años ya en el poder y lo que te rondaré morena pues la oposición simplemente no existe, con los Castro viene de lejos.
La primera visita que Lula hizo a Cuba como presidente hace diez años, coincidió con la crisis en la que algunos disidentes intentaron huir de la isla y fueron fusilados. Lula consiguió irritar al viejo dictador cuando sacó el tema, quien le cobró entonces una actuación mas firme en la reforma agraria a favor del Movimiento Sin Tierra (MST). Desde entonces, Lula y los suyos comprendieron que no deben hacer críticas públicas al gobierno cubano. Tal es así, que un embajador brasileño en Cuba dijo posteriormente que no se sentía bien al criticar al gobierno cubano, pues eran como su “familia” (léase en italiano con acento del sur y quedará mas real). Para el PT (Partido de los Trabajadores, en el poder), es más eficiente tratar estos asuntos delicados discretamente
En otra visita posterior a la hacienda de los Castro, Lula tuvo mala suerte de nuevo: el mismo día de su llegada moría, prisionero y en huelga de hambre durante 85 dias, Orlando Zapata. Lula posó sonriente junto a Fidel y Raúl Castro y declaró que “tenemos que tener respeto de la justicia y del gobierno cuando se encarcela a alguien por violar la legislación de Cuba, de la misma manera que me gustaría se respetara la de Brasil”. Lula llegó a comparar a los presos políticos cubanos con los delincuentes comunes de São Paolo. De nuevo, la confusión intencionada entre las leyes de una dictadura y las de una democracia.
¿Saben qué país fue el primero que visitó Lula tras abandonar al presidencia?., ¡exacto!. ¿Qué tendrá este buen señor con (o en) la isla?
En esta burda historia, la diplomacia brasileña ha protagonizado hechos vergonzosos como la entrega al gobierno cubano de dos pugilistas cubanos, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara que habían huido de la concentración durante los Juegos Pan-Americanos en Rio de Janeiro en 2007 y que pretendían asilo político en Brasil. Meses después, desmintiendo al gobierno brasileño que dijo que los cubanos pidieron volver a su país, Erislandy Lara llegó a Hamburgo después de huir en una lancha de Cuba a Méjico. En 2009, Rigondeaux acabó huyendo a Miami.
Dilma repite los mismos errores que Lula, que no en vano fue su mentor e inventor. La que fue guerrillera torturada durante el régimen militar en Brasil, ha declarado siempre su “compromiso histórico” con aquellos que fueron o están en la condición de presos políticos. Para ella, que no se ha dignado reunirse con ninguno de ellos, los presos cubanos son presos comunes.
A pesar de que tan solo doce dias antes de su llegada a la isla otro disidente político, en esta ocasión Wilman Villar Mendoza, había muerto en otra huelga de hambre, Dilma prefirió criticar a los americanos por la, en verdad vergonzosa e inhumana, prisión de Guantánamo, en vez de condenar el más cercano crimen de estado cubano.
Cuando se trata de “compañeros de lucha”, la izquierda cavernícola, representada por los susodichos Chavez, Correa, Evo, Ortega y la vegetariana, representada por Lula-Dilma, Cristina Kitchner y Ollanta Humala, en afortunada metáfora de Apuleyo, Vargas Llosa y Montaner, no presentan fisuras: su tendencia al rojizo les confiere una unicidad devota.
Aunque no siempre el pedrigree es el argumento. En el caso de este viaje da Dilma, la tolerancia para con los Castro tiene otra razón más prosaica: la multinacional brasileña Odebrecht ha firmado un acuerdo con el gobierno cubano para gestionar una fábrica de azúcar en Cienfuegos. Además, la misma multinacional está construyendo la ampliación del puerto de Mariel, la mayor obra actual en la isla que está siendo financiado en un 80% por el gobierno brasileño.
Los flirteos brasileños me recuerdan demasiado a los zapateriles, por suerte ya casi olvidados.
Dilma ha intentado relativizar los crímenes de estado en Cuba al compararlos con los condenables, pero incomparables, actos contra los derechos humanos cometidos en Estados Unidos e incluso en Brasil. Es un argumento falaz. Querer comparar los regímenes políticos de uno y otros países, es decir dictadura y democracia, en una trampa y ella lo sabe. Si no fuera por la admiración añeja y obsoleta hacia el justiciero caribeño de ancestros gallegos que aún despierta respeto y candor entre la izquierda progresista, nos sería lícito pensar que nos encontramos ante otro(a) personaje bananero, tipo Chavez, Correa, Morales y Ortega.
La sintonía de los petistas brasileños, once años ya en el poder y lo que te rondaré morena pues la oposición simplemente no existe, con los Castro viene de lejos.
La primera visita que Lula hizo a Cuba como presidente hace diez años, coincidió con la crisis en la que algunos disidentes intentaron huir de la isla y fueron fusilados. Lula consiguió irritar al viejo dictador cuando sacó el tema, quien le cobró entonces una actuación mas firme en la reforma agraria a favor del Movimiento Sin Tierra (MST). Desde entonces, Lula y los suyos comprendieron que no deben hacer críticas públicas al gobierno cubano. Tal es así, que un embajador brasileño en Cuba dijo posteriormente que no se sentía bien al criticar al gobierno cubano, pues eran como su “familia” (léase en italiano con acento del sur y quedará mas real). Para el PT (Partido de los Trabajadores, en el poder), es más eficiente tratar estos asuntos delicados discretamente
En otra visita posterior a la hacienda de los Castro, Lula tuvo mala suerte de nuevo: el mismo día de su llegada moría, prisionero y en huelga de hambre durante 85 dias, Orlando Zapata. Lula posó sonriente junto a Fidel y Raúl Castro y declaró que “tenemos que tener respeto de la justicia y del gobierno cuando se encarcela a alguien por violar la legislación de Cuba, de la misma manera que me gustaría se respetara la de Brasil”. Lula llegó a comparar a los presos políticos cubanos con los delincuentes comunes de São Paolo. De nuevo, la confusión intencionada entre las leyes de una dictadura y las de una democracia.
¿Saben qué país fue el primero que visitó Lula tras abandonar al presidencia?., ¡exacto!. ¿Qué tendrá este buen señor con (o en) la isla?
En esta burda historia, la diplomacia brasileña ha protagonizado hechos vergonzosos como la entrega al gobierno cubano de dos pugilistas cubanos, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara que habían huido de la concentración durante los Juegos Pan-Americanos en Rio de Janeiro en 2007 y que pretendían asilo político en Brasil. Meses después, desmintiendo al gobierno brasileño que dijo que los cubanos pidieron volver a su país, Erislandy Lara llegó a Hamburgo después de huir en una lancha de Cuba a Méjico. En 2009, Rigondeaux acabó huyendo a Miami.
Dilma repite los mismos errores que Lula, que no en vano fue su mentor e inventor. La que fue guerrillera torturada durante el régimen militar en Brasil, ha declarado siempre su “compromiso histórico” con aquellos que fueron o están en la condición de presos políticos. Para ella, que no se ha dignado reunirse con ninguno de ellos, los presos cubanos son presos comunes.
A pesar de que tan solo doce dias antes de su llegada a la isla otro disidente político, en esta ocasión Wilman Villar Mendoza, había muerto en otra huelga de hambre, Dilma prefirió criticar a los americanos por la, en verdad vergonzosa e inhumana, prisión de Guantánamo, en vez de condenar el más cercano crimen de estado cubano.
Cuando se trata de “compañeros de lucha”, la izquierda cavernícola, representada por los susodichos Chavez, Correa, Evo, Ortega y la vegetariana, representada por Lula-Dilma, Cristina Kitchner y Ollanta Humala, en afortunada metáfora de Apuleyo, Vargas Llosa y Montaner, no presentan fisuras: su tendencia al rojizo les confiere una unicidad devota.
Aunque no siempre el pedrigree es el argumento. En el caso de este viaje da Dilma, la tolerancia para con los Castro tiene otra razón más prosaica: la multinacional brasileña Odebrecht ha firmado un acuerdo con el gobierno cubano para gestionar una fábrica de azúcar en Cienfuegos. Además, la misma multinacional está construyendo la ampliación del puerto de Mariel, la mayor obra actual en la isla que está siendo financiado en un 80% por el gobierno brasileño.
Los flirteos brasileños me recuerdan demasiado a los zapateriles, por suerte ya casi olvidados.
jueves, 2 de febrero de 2012
Lo que se dice, lo que se piensa.
Decía el sabio: ¿ Puede un hombre decir cuanto siente, no le tacharán de loco?
Viene esto a colación de lo sucedido en los últimos días en que le han pillado a Rajoy con el micro abierto, quiero decir, que le han pillado soltando alguna frase creyendo que hablaba en privado cuando un micro indiscreto pasaba por allí. Ayer fue eso de " vivo en un lío" , que no es el título de una canción sino lo que le dijo a Artur Mas en la reunión que mantuvieron en Moncloa; el otro día en la cumbre UE a otros colegas "espero una huelga muy dura" , y antaño con motivo de una desfile de las Fuerzas Armadas al que debí asistir exclamó " vaya coñazo". Pero no es el único, también Esperanza Aguierre llamó hijo de p... a un contricante político pensado que no era oida, o el propio Zapatero en visperas de las elecciones 2008 en la famosa entrevista con Gabilondo: " hay que crear tensión en la calle". Y vaya que la creó. Hay muchos más casos.
Todo ello me lleva a pensar de nuestros políticos que una cosa es lo que dicen y otra lo que piensan. O mejor , que no siempre lo que nos dicen es lo mismo que piensan. Por eso muchas veces hacen cosas distintas a las que nos dicen pero seguramente no distintas a lo que pensaban cuando las dijeron (vease subida impuestos Rajoy, lástima micro abierto...) . De todos modos ese ámbito privado del pensar y del hacer es un espacio irreductible y necesario en cada uno de nosotros que conforma nuestra naturaleza, y es también fruto de las contradicciones entre lo que somos y lo que aparantamos que somos. La diferencia es que en nuestro caso, ciudadanos de a pie, el alcance de esas contradicciones es limitado a nuestro entorno y el de los políticos lo pagamos todos , a veces muy caro.
¿Puede un político decir lo que piensa? Debería.
Viene esto a colación de lo sucedido en los últimos días en que le han pillado a Rajoy con el micro abierto, quiero decir, que le han pillado soltando alguna frase creyendo que hablaba en privado cuando un micro indiscreto pasaba por allí. Ayer fue eso de " vivo en un lío" , que no es el título de una canción sino lo que le dijo a Artur Mas en la reunión que mantuvieron en Moncloa; el otro día en la cumbre UE a otros colegas "espero una huelga muy dura" , y antaño con motivo de una desfile de las Fuerzas Armadas al que debí asistir exclamó " vaya coñazo". Pero no es el único, también Esperanza Aguierre llamó hijo de p... a un contricante político pensado que no era oida, o el propio Zapatero en visperas de las elecciones 2008 en la famosa entrevista con Gabilondo: " hay que crear tensión en la calle". Y vaya que la creó. Hay muchos más casos.
Todo ello me lleva a pensar de nuestros políticos que una cosa es lo que dicen y otra lo que piensan. O mejor , que no siempre lo que nos dicen es lo mismo que piensan. Por eso muchas veces hacen cosas distintas a las que nos dicen pero seguramente no distintas a lo que pensaban cuando las dijeron (vease subida impuestos Rajoy, lástima micro abierto...) . De todos modos ese ámbito privado del pensar y del hacer es un espacio irreductible y necesario en cada uno de nosotros que conforma nuestra naturaleza, y es también fruto de las contradicciones entre lo que somos y lo que aparantamos que somos. La diferencia es que en nuestro caso, ciudadanos de a pie, el alcance de esas contradicciones es limitado a nuestro entorno y el de los políticos lo pagamos todos , a veces muy caro.
¿Puede un político decir lo que piensa? Debería.
martes, 31 de enero de 2012
Camaradas, compañeros de viaje y tontos útiles
Siempre me ha fascinado/asqueado la capacidad de esta Izquierda auto-legitimada para tergiversar los hechos y presentarlos de la manera mas favorable a sus intereses, aun a costa de violentar la realidad misma, creando una suerte de realidad paralela. Esta capacidad esta en ellos desde la cuna misma de sus doctrinas, ni Engels ni Marx pisaron jamás una fabrica , y este ultimo además no se tomo la molestia de trabajar en su vida (viviendo de los "sablazos" que daba al niño rico de Engels), pero ello no les impidió ni proclamarse portavoces de una clase obrera que no conocían, ni falsear las estadísticas de las fabricas y minas del Reino Unido para ajustarlos a sus teorías. Sus herederos directos, exitosos creadores del Socialismo Real ( AKA Comunismo), los Bolcheviques, con Lenin a la cabeza, fueron unos virtuosos de la desinformación , Joseph Goebels es solo un discípulo aventajado de ese genio del mal llamado Willi Munzenberg, verdadero creador de la propaganda moderna durante sus años en el Konminterm y cuya clasificación de aquellos que apoyan al Partido : Camaradas (comunistas que declaran serlo abiertamente), Compañeros de Viaje (comunistas que ocultan su condición para ser mas útiles) y Tontos Útiles (aquellos que por ignorancia, vanidad o codicia sirven a los comunistas sin serlo), aun permanece vigente.
Esta reflexión viene al hilo de la nauseabunda exhibición que han protagonizado nuestra Izquierda mediatico-farandulera, y el aparato mas rancio del PSOE, durante de los juicios que se están siguiendo estas ultima semanas en el Tribunal Supremo contra el Juez Baltasar Garzón. Si cualquier ciudadano no avisado hubiera oído las declaraciones de gente como Carmen Chacon ( aspirante a secretaria general del PSOE) o los gritos de Pilar Bardem ( manifestante habitual, subvencionada con el dinero de todos los españoles), hubiese pensado que al Sr. Garzón se le estaba persiguiendo por investigar los crímenes horrendos, aun sin juzgar,de una dictadura recién acabada. Nada mas lejos de la realidad, al Sr. Juez se le juzga por ignorar una ley aprobada por Las Cortes, la de punto final con la etapa Franquista, por intentar (presuntamente) extorsionar a un conocido banquero (con petición de dinero por escrito con su firma como juez de la Audiencia Nacional incluida) y , lo mas grave de todo, por violar el sacrosanto derecho al secreto abogado-cliente espiando , y grabando, las conversaciones de los detenidos del caso Gurtel con su letrados.
Me pregunto a cual de las categorías creadas por Herr Munzenberg pertenecen las señoras Chacon y Bardem, pero verdadero pánico me da pensar donde se sitúa el Sr. Garzón, ¿camarada, compañero de viaje o tonto útil?....................
Esta reflexión viene al hilo de la nauseabunda exhibición que han protagonizado nuestra Izquierda mediatico-farandulera, y el aparato mas rancio del PSOE, durante de los juicios que se están siguiendo estas ultima semanas en el Tribunal Supremo contra el Juez Baltasar Garzón. Si cualquier ciudadano no avisado hubiera oído las declaraciones de gente como Carmen Chacon ( aspirante a secretaria general del PSOE) o los gritos de Pilar Bardem ( manifestante habitual, subvencionada con el dinero de todos los españoles), hubiese pensado que al Sr. Garzón se le estaba persiguiendo por investigar los crímenes horrendos, aun sin juzgar,de una dictadura recién acabada. Nada mas lejos de la realidad, al Sr. Juez se le juzga por ignorar una ley aprobada por Las Cortes, la de punto final con la etapa Franquista, por intentar (presuntamente) extorsionar a un conocido banquero (con petición de dinero por escrito con su firma como juez de la Audiencia Nacional incluida) y , lo mas grave de todo, por violar el sacrosanto derecho al secreto abogado-cliente espiando , y grabando, las conversaciones de los detenidos del caso Gurtel con su letrados.
Me pregunto a cual de las categorías creadas por Herr Munzenberg pertenecen las señoras Chacon y Bardem, pero verdadero pánico me da pensar donde se sitúa el Sr. Garzón, ¿camarada, compañero de viaje o tonto útil?....................
viernes, 27 de enero de 2012
La forma y el fondo.
Siempre he creído que era más importante el fondo que la forma. El qué antes que el cómo. Hoy sin embargo tengo mis serias dudas. Quien tiene la razón (de fondo) puede perderla si no sabe exponerla adecuadamente, es confuso, prepotente o poco convincente. Sin embargo quien maneja la forma es capaz de decir una cosa y la contraria al mismo tiempo, usurpar una idea ajena haciéndola suya, parecer que te da la razón cuando te la está quitando, disimular su ignorancia con escapismo dialéctico. Pero también es capaz de hacer bueno un mal argumento o revestir de gracia un desacierto. Cronológicamente , además, la forma siempre es antes que el fondo. Como la mano en el mus. LLeva esa ventaja.
Me viene esta reflexión con motivo del fallecimiento de Manuel Fraga al rememorar sus debates parlamentarios con Felipe González en los primeros años de gobierno socialista y aquel jefe de la oposición. D. Manuel iba siempre con infantería pesada, argumentos contundentes, al fondo del asunto pero con una forma claramente mejorable . Felipe González era sin embargo un brillante esgrimista de la forma, de decir sin decir nada pero muy bien dicho. Y casi siempre resultaba ganador en sus enfrentamientos, aunque no siempre tuviera la razón (de fondo).
Sigo apostando por el fondo, por el corazón de las cosas, pero precisamente por ello debe cuidarse la forma de mostrarlo.
Me viene esta reflexión con motivo del fallecimiento de Manuel Fraga al rememorar sus debates parlamentarios con Felipe González en los primeros años de gobierno socialista y aquel jefe de la oposición. D. Manuel iba siempre con infantería pesada, argumentos contundentes, al fondo del asunto pero con una forma claramente mejorable . Felipe González era sin embargo un brillante esgrimista de la forma, de decir sin decir nada pero muy bien dicho. Y casi siempre resultaba ganador en sus enfrentamientos, aunque no siempre tuviera la razón (de fondo).
Sigo apostando por el fondo, por el corazón de las cosas, pero precisamente por ello debe cuidarse la forma de mostrarlo.
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